Artesanos desde 1933

Artesanos desde 1933

Artesanos desde 1933 – Hace más de 87 años que existe la Pastelería La Marina en Madrid. Aunque el tiempo pase las recetas artesanales siguen siendo las mismas, elaboradas una a una con dedicación e invirtiendo el tiempo necesario en cada uno de los diferentes productos.

La Marina surgió en el año 1933, cuando Justo Arranz, abuelo de los actuales dueños, decidió emprender una nueva aventura basada en la repostería.

Tras haber hecho la mili en Tánger en el cuerpo de Marina como cocinero- repostero, decidió llamar a su nuevo negocio ‘La Marina’, en honor a su experiencia vivida. Fue entonces cuando Justo habilitó el local de Alberto Aguilera 14 para realizar la actividad que tanto deseaba. Por aquel entonces la calle presentaba un ancho bulevar y tan solo dos carriles de carretera.

Al terminar de montar la pastelería, recibió la ayuda de una terrateniente que le donaba materia prima (huevos, leche, harina…) a cambio de que elaborara dulces para ella. Con el resto de la materia prima, Justo empezó a elaborar recetas que actualmente siguen estando entre la cartera de productos. La más famosa y que tanto reconocimiento ha dado a lo largo de los años es la del Roscón de Reyes.

En 1936 estalló la Guerra Civil. Una época dura para toda España y que por tanto, para La Marina también lo fue. Justo elaboraba pan para ayudar a todas las personas del barrio a cambio de la voluntad. Muchas personas de aquel barrio de Chamberí  decían que La Marina había quitado mucho hambre al pueblo de Madrid durante la guerra.

La Marina logró continuar en aquella calle durante 87 años. Cuando Justo falleció, su hija Ángeles Arranz y su yerno Alberto Rogina se hicieron cargo de la pastelería y continuaron con el negocio que tanta fama había alcanzado con muchas de sus recetas.

Ángeles y Alberto tuvieron 5 hijos, de los cuales 3 de ellos empezaron a trabajar en la pastelería porque debían sacar a delante el negocio familiar. La Marina ha tenido hasta cuatro generaciones trabajando en sus hornos.

Actualmente se han trasladado a Villanueva del Pardillo (Avenida Juan Carlos I)  para continuar con la misma actividad que Justo había emprendido.

Solo uno de sus nietos, Javier, actual jefe de obrador y propietario junto con su hermana Nines, aprendió todas las elaboraciones de aquella antigua pastelería de Alberto Aguilera 14.

Con las mismas ganas de siempre, trabajan para que el nombre de ‘La Marina’ siga viéndose por Madrid durante muchos años más.

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